La sociedad ha involucionado hacia la individualidad, al egoísmo, a la competitividad del yo sobre los demás; cuando el ser humano y, en realidad, cualquier especie animal, ha sobrevivido y mejorado gracias a la comunidad, donde no llega uno, llega el otro.

El individualismo acabará con nosotros

Hoy la vida nos empuja a todo lo contrario, a hacernos creer independientes y no necesitar a nadie más para hacer tu vida, todo son máquinas de autoservicio, todo son tiendas online sin contacto humano, todo es tú y tu teléfono «inteligente». La (des)gracia está en que todo ello te crea una dependencia absurda y cuando estás falto, no sabes cómo interactuar con otras personas, no sabes dónde acudir para resolver tus problemas, …

Por otro lado, se agradece la inmediatez y solvencia de estos servicios de autosuficiencia, la comodidad de no hablar con nadie que entorpezca tu tiempo, tu vida e, incluso, tu felicidad porque de forma general se va amargado por la vida (y eso puede ser contagioso).

Tal vez esta amargura sea una causa directa de la asocialibilidad de la sociedad, de perder la práctica de interactuar con otras personas, de ser bueno y amable con el otro… Nos hemos acostumbrado a recibir todo de forma inmediata y todo lo que no corresponda con ello, se paga con frustración y cabreo.

Y ¿qué me dices del éxito? Salvo en el deporte de equipo o formaciones musicales, y aun así tiene sus estrellitas, nunca se mide el éxito de forma grupal, sino de forma individual. Los famosos son personas, no grupos. Intuyo que debe ser por el fruto de la competitividad del yo que mencionaba antes.

Dice el refrán que «la unión, hace la fuerza», pero no de cuando el uno se aprovecha del otro y te quedas en el fango.

Mi experiencia hace que desarrolle solo los proyectos culturales, por mencionar un par de puntos generales: No puedo con el desorden general y poco compromiso de la gente a la hora de hacer las cosas, o que se aprovechen de tu trabajo mientras el otro disfruta de los beneficios porque ya lo tiene todo hecho. Sin embargo, no puedo dejar de mirar con cierta envidia cuando surgen otros proyectos de varias personas y, además, tienen éxito porque suman, y no restan.

Eso no quita que en otras movidas similares vea mini sectas, el crecimiento del ego o jugadas de estrategia de algunas personas para subir escalones, debe ser por eso que no me gustan los grupitos y desconfío de todo.

Al final, el individualismo acabará con nosotros, sin embargo, no siempre hay una alternativa mejor que nos permita evolucionar como grupo. Siempre hay alguien dispuesto a aprovecharse de ti o del sistema.

Sistema que, además de forzarte al uno, luego no te permite vivir solo y te obliga a formar parejas, familias, etc. que sustenten el tejido económico de pagar una vida entre varios, pero eso es otra historia.

[post publicado originalmente en Patreon]