Tengo un serio problema de espacio. Tengo demasiados cómics y libros; sin embargo, no los estoy disfrutando porque los guardo en cajas y cajas, ya que creo que es el modo de que ocupen menos. Siempre con la esperanza de que podré desempaquetarlos y colocar en estanterías de fácil acceso pronto. Crear una preciosa biblioteca en mi futuro hogar donde poder hojear el que quiera al momento y no como ahora que, cada vez más, no me acuerdo dónde está ese o aquel. El colmo, además, es que algunos ni los he podido leer todavía porque no tengo el tiempo (ni el espacio) de lectura que necesitaría para ello.

Hay quien colecciona y codicia su colección como una inversión de futuro, en mi caso nunca lo vi así, incluso tengo originales y obras de arte que considero que tienen más valor y no pienso en ellas como en una moneda de cambio, los quiero para poder exponer y descubrir a otras personas.

Admito que he comprado cómics por encima de mis posibilidades, siempre con la esperanza de estar comprando tiempo para disfrutarlo, pero la realidad es totalmente lo contrario. Actualmente, me contengo mucho más que hace unos años en el que sin duda aprovechaba la ocasión, la oferta y el descuento para completar colecciones o comprar títulos arriesgados. (Que la amiga librera con descuento ya no trabaje ahí, o que los gastos de envío de Wallapop sean tan caros ha ayudado en eso). Ahora me limito a seguir la colección de unos pocos mangas, a comprar títulos concretos de autores favoritos u obra de amigos, eso sin olvidar la compra de fanzines, que ni es tanto como me gustaría, pero que es más de lo que debería por los precios de algunos.

La gracia es que esta semana se está celebrando el festival de Lucca Comics & Games, un evento en Italia que ojalá sucediese algo parecido por aquí, y aprovechando que están por ahí Laura y Dani de Freakland, les he pedido un par de compras de obras de autores italianos que no se espera que se editen aquí (quién sabe si querrán publicar conmigo). Ni así me he podido contener. La excusa, me ahorro los gastos de envío y les pedí que me lo dedicaran sus autores.

Por otro lado, también están los cómics que recibo de cortesía por parte de algunas editoriales para reseñar; a lo largo de los casi 15 años de vida que ya tiene Underbrain Mgz ha habido ciertos feelings con unas que han ido desapareciendo en pos de otras, de las que me han enviado ejemplares sin solicitar de forma regular y siempre confiando en el medio para su difusión. Esto podía traducirse en recibir cada pocos días o semanas un paquete nuevo. Incluso en los buenos años de la web, y que podía corresponder con su pertinente reseña, no dudaba en escribir a la editorial para solicitar algún ejemplar concreto.

Ya consciente de la falta de espacio y que no podía reseñar todo lo que recibía, dejé de hacerlo; no siento la avaricia como sé qué le sucede a otros que lo quieren todo, con todo el morro, porque creen que se lo merecen. Yo sigo sintiéndome afortunado y en deuda por cada ejemplar que recibo, vamos, nada que ver con los mencionados. Eso por no contar que algunos avariciosos revenden lo que reciben incluso antes de que salga al mercado, lo cual ya me parece una desfachatez.

Por si no fuera suficiente, el poco espacio libre disponible lo ocupan cada vez más, y más, los cómics de la editorial Underbrain Books y el stock de la librería online Underbrain Bookstore.

Cajas de cómics ¿colección o acumulación?

¿Para qué sirve todo esto?, no sé si sería capaz de llegar a una conclusión al respecto, o al menos favorable. ¿Por qué sigo comprando?, me debato entre la inconsciencia del autoengaño de que pronto podré disfrutar de todos ellos, a un problema leve de Diógenes y que no sé desprenderme de lo que creo que he conseguido y tanto me ha costado.

Otro punto puede ser que la compra de estos cómics y fanzines sea mi forma de liberar endorfinas (y/o sentirme útil, ya que es a lo único que puedo aspirar a comprar) dentro de este sistema capitalista. También podría decir que el arte y las historias que contienen sus páginas me enriquecen de algún modo y me inspiran, a la vez que me entretienen y me ayudan a escapar de la realidad por unas horas.

Hoy estuve varias horas haciendo un poco de orden e inventario de cajas y estantes en la habitación, de ahí esta reflexión a una situación que me plantea preguntas más a menudo de lo que me gustaría. No estaba seguro de si acabaría con las cosas más claras, de momento creo que no lo he conseguido.

[post publicado originalmente en Patreon]