Viviendo el 34 Salón Internacional del Cómic de Barcelona

Hace veinte años iba por primera vez a un salón del cómic. Era en 1996, su catorceava edición, que se celebraba en la clásica ubicación de la estación de Francia de Barcelona y en que cuyo cartel podíamos ver al personaje principal de Museum de Fernando de Felipe dándonos la bienvenida. Desde entonces no me he perdido ninguna de las siguientes ediciones del salón del cómic. Meses antes ya había acudido al primer salón del manga, que recuerdo ir tan solo unas horas y muy enfermo pero que no quería perdérmelo por nada del mundo.

Este año ha sido especial porque lo hacía como nominado en la categoría a Mejor Fanzine por Paranoidland. Un proyecto realizado principalmente junto a mi hermano (Miguel Martínez), Fran Fernández y Joaquín Guirao. Y no solo eso sino que también lo haría como expositor acercando el fanzine al público visitante.

Miguel Martínez, Fran Fernández y Bouman, algunos de los autores de Paranoidland

El día de antes…
La emoción no explota hasta que llevamos el material el día de antes de que dé comienzo la feria, ver el nombre de nuestro puesto ya colocado y el lugar en que tantas veces he estado prácticamente vacío es algo inaudito para mí hasta entonces. Como nosotros ya habían muchos que comenzaban a preparar todo. Acompañado por Miguel Martínez dimos una tímida vuelta por el recinto.

Llegando a nuestra parada

Primer día…
Es de sobras conocido que el jueves suele ser el día más tranquilo del salón, aunque realmente marcaría la dinámica general del resto de los días. Por fortuna conté con la compañía de Fran Fernández (Desastre) que llegó por la tarde, la del compañero de stand, Dani Moreno y su Amazing Monsters, además de las diferentes visitas como la de Chico y Sara.

El día “D”…
Prometo que no estaba nervioso, aunque sí algo ansioso por conocer si finalmente Paranoidland resultaría premiado a Mejor Fanzine del salón del cómic. Ya tenía asimilado desde hace semanas que sería Nimio quién se alzase con la estatuilla pero según se acercaba la hora todos daban por sentado que sería el nuestro. A las 16h realizamos la mesa redonda de los fanzines nominados en la Sala de Actos 2; comencé a explicar de qué iba algo atropellado. Pensé que sería más preguntas-respuestas y no tenía preparado bien nada. (ver vídeo completo)

Durante la mesa redonda de los nominados a Mejor Fanzine

Pero la cosa se enderezó hasta el punto que durante la tarde recibí varios enhorabuenas por lo bien de la exposición, aunque me da que pensar que el proyecto era algo más solido que los demás presentes y de ahí la percepción del público. Me sorprendió estar acompañado de fanzines de tiradas de 30-40 ejemplares al año y publicaciones subvencionadas.

Retratos de mi persona por Luis yang y Anabel ColazoRetratos realizados por Luis Yang y Anabel Colazo durante la charla. ¡Gracias!

El resto del día hasta la entrega fue encuentros con amigos, ver junto a mi hermana el salón y por ahí algunas de las exposiciones, stands, …

Llegaba las 9 y la entrega iba a comenzar puntual, y previo a sentarse entre el patio de sillas un último comentario que me desestabilizó hasta el punto de que luego fuese lo que más me molestase. Entre los galardonados, además de Nimio a Mejor Fanzine, de lo cuál veo un resultado lógico, el de Javi de Castro (Ilustrofobia) como Autor Revelación que hizo el discurso más coherente y aplaudido de la gala.  La noche acabaría con una cena tranquila entre amigos (Fran y Lucía) y el apoyo de muchos mediante WhatsApp, Facebook, … haciendo que el mal trago no fuese nada grave.

El finde…
Con el nuevo rol de Paranoidland como finalista a Mejor Fanzine tocó disfrutar de los días más fuertes de la feria. Las ventas fluyeron más, las visitas de conocidos también aunque mi aspecto cada vez se pareciese más al de un muerto viviente.
Esos mismos días comenzamos a barajar el futuro de Paranoidland, surgieron ideas que el tiempo dirá si finalmente salen adelante. En cualquier caso algo sí había claro y era dibujar, seguir creando… ya que era la única forma de estar presentes. Y las ganas de repetir el próximo año son muchas, ojalá que de nuevo con otra nominación bajo el brazo y nuevos cómics y fanzines para presentar a todos.

Ejemplares del fanzine Paranoidland expuestos durante el salón del cómic

Fue una experiencia que con el tiempo recordaré gratificante a pesar de las consecuentes bajonas de ánimo, me entrevistaron en vídeo para algunos vlogs (spaincomics, scifiworld, …) y vi, como pocas veces en mi vida, que es una alegría ver la cara de sorpresa de muchos al conocer por primera vez un proyecto diferente.